Por qué leer a Osamu Dazai hoy — Tanuki Libros
Literatura japonesa

Murió hace 78 años. Hoy es viral en TikTok: por qué leer a Osamu Dazai

Osamu Dazai lleva setenta y ocho años muerto. Aun así, en 2026 su nombre sigue apareciendo en TikTok, en perfiles de anime y en listas de lectura de gente que no había nacido cuando se publicó su obra. Por qué leer a Osamu Dazai hoy es la pregunta que se hace cualquiera que lo descubre así, por accidente. Escribió sobre algo que todavía no hemos resuelto —el miedo a que alguien vea quiénes somos de verdad— y ese miedo no pasa de moda.

El escritor que convirtió su fracaso en literatura

Dazai nació en 1909 en Aomori, en el extremo norte de Japón, hijo de una familia de terratenientes con dinero suficiente para tener asiento en el parlamento. No lo criaron sus padres: lo crio una nodriza y después una criada joven, Take, que se ocupó de él desde los tres años. Esa distancia temprana explica buena parte de lo que después escribió sobre no encajar en ningún lado.

De adulto hizo lo contrario de lo que se esperaba de un hijo de terratenientes: se metió en política de izquierda, llegó a esconder militantes y a aportar dinero al partido comunista. Probó el suicidio por primera vez a los veinte años. No fue la única vez. Publicó su primer libro pensando que sería su despedida, y tres veces seguidas quedó finalista del Premio Akutagawa —el más importante de las letras japonesas— sin ganarlo nunca. Le escribió cartas de súplica al jurado. Décadas más tarde, hasta Yukio Mishima —que decía odiar su literatura— reconoció que, en el fondo, algo de Dazai lo tocaba.

Perteneció a la buraiha, la “escuela decadente” de escritores de la posguerra que decidieron no fingir optimismo sobre un país que acababa de perder una guerra. Escribía sobre su propia vida sin filtro: la vergüenza, la adicción, el miedo, la sensación de estar actuando un personaje frente a los demás. En 1948, semanas antes de quitarse la vida junto a Yamazaki Tomie en un canal de Tokio, terminó la que se convertiría en una de las novelas más leídas de toda la literatura japonesa. Se publicó un mes después de su muerte y se leyó, desde el primer día, como su despedida por escrito.

Por qué Osamu Dazai sigue siendo viral casi 80 años después

Lo que pasó con su obra después de morir explica por qué leer a Dazai hoy sigue teniendo sentido. En marzo de 2023, The New York Times le dedicó un artículo entero a explicar cómo TikTok le había encontrado una audiencia completamente nueva, décadas después de su muerte. La Generación Z lo redescubrió en paralelo por al menos dos rutas. Una es el anime Bungō Stray Dogs, donde Dazai es personaje de ficción, y donde algunos espectadores terminan buscando sus libros reales después de conocerlo ahí. La otra es el manga de terror que Junji Ito, uno de los nombres más grandes del horror japonés, dibujó a partir de una de sus obras más conocidas.

Ninguno de los dos caminos reemplaza al libro. Pero explican por qué alguien que nunca había oído hablar de literatura japonesa de posguerra termina buscando “Osamu Dazai” un miércoles cualquiera. Y cuando llega, encuentra a un autor que el canon rechazó en vida —tres veces— y que hoy es una de las lecturas más vendidas de la historia editorial de Japón, con millones de ejemplares en circulación y, solo en los últimos setenta años, cuatro traducciones distintas al inglés.

Por qué leer a Dazai hoy, entonces

Ochenta años después, Dazai sigue ganando lectores nuevos en cada generación. Ahí está, sin necesidad de vender nada más, por qué leer a Osamu Dazai ahora: pocos autores tienen setenta años de evidencia acumulada de que valen la pena.

En Tanuki traducimos literatura japonesa directamente del japonés, sin pasar por el inglés ni el francés —la única editorial colombiana que hace este trabajo—. Nuestra misión es ser el referente de la literatura japonesa en Colombia: distintas épocas, géneros y voces, sin importar si llegaste por un clásico, un anime o una portada que te llamó la atención. Si te interesa este tipo de literatura, en la colección Tsundoku hay más.