Toshiko Tamura olvidada: la razón en cuatro países
Literatura japonesa

Toshiko Tamura olvidada: la escritora que ningún país se detuvo a rescatar

En 1911, Toshiko Tamura ganó el concurso literario del Asahi Shimbun de Osaka y se convirtió, según su propia biógrafa, en la primera mujer que vivió de su pluma en el Japón moderno. Murió en Shanghái en 1945. Y desde entonces, cuatro tradiciones literarias distintas —la japonesa, la inglesa, la francesa y la española— tuvieron ochenta años para recordarla. Ninguna lo hizo del todo, y ninguna falló de la misma manera.

El olvido japonés: cuando el propio país deja caer a su escritora

Empecemos por donde debería haber sido más fácil: su propio idioma. Un grupo de amigas fundó, con las regalías de su obra, el Premio Tamura Toshiko en 1961. Se entregó puntualmente cada 16 de abril, aniversario de su muerte, en el templo donde está enterrada. Lo ganaron nombres que hoy sí se enseñan en la escuela —Setouchi Harumi, Mori Mari, Tsushima Yūko—. Y en 1977, en su decimoséptima edición, se apagó. Ninguna fuente explica por qué.

El dato más contundente llegó después. Cuando la editorial Yumani Shobō se propuso publicar en 2012 la primera colección verdaderamente completa de su obra, tuvo que admitir algo incómodo en su propia nota editorial: cerca del 70% de lo que Tamura escribió en su mejor época nunca había estado recopilado en un libro. Sesenta años de silencio editorial, dentro de su propio idioma, sobre una autora que su país mismo reconoció como pionera.

En inglés, Toshiko Tamura solo existe en la universidad

En el mundo anglosajón sí hubo trabajo serio: una monografía completa sobre sus escritos de los años treinta, artículos de reevaluación crítica, tesis universitarias que la estudian como pionera del feminismo japonés temprano. Pero todo ese trabajo se quedó exactamente donde empezó. No hay una sola edición pensada para que alguien la compre y la lea sin estar haciendo un doctorado. En inglés, Tamura existe como nota al pie de la academia de género, nunca como autora.

En francés, ni siquiera eso

Éditions Philippe Picquier es la casa que más literatura japonesa moderna ha traducido al francés en las últimas décadas. Ahí está, por ejemplo, Kyūsaku Yumeno —el mismo autor que Tanuki también publica—. De Toshiko Tamura, nada. Ni una obra, ni una mención en su catálogo. El sello que sí se tomó el trabajo de traducir a casi todo el resto del canon japonés moderno la dejó pasar de largo.

Toshiko Tamura olvidada en cuatro idiomas — hasta ahora

Japón dejó sin recopilar el 70% de su obra durante seis décadas. El mundo anglosajón la encerró en el salón de clase. Francia, que tradujo casi todo lo demás, no la tocó. Y en español no hubo absolutamente nada hasta que Tanuki Libros —una editorial de una sola persona, con presupuesto de comunicación de cero pesos— la tradujo directo del japonés en 2019. Seis años después, en 2025, otra editorial española la sumó por fin a su catálogo. Cuatro tradiciones literarias con más recursos que los nuestros tuvieron ochenta años. La más pequeña de todas fue la primera en tratarla como autora propia, en cualquier idioma fuera del japonés académico.

Y a pesar de —o quizás por— esa historia de olvido, Un lápiz labial para una momia es, contra todo pronóstico, el título que más ha vendido en toda la historia de Tanuki.

Puedes conocer la edición de Tanuki Libros de Un lápiz labial para una momia, traducida directo del japonés.