Ikujiro Ran

Semblanza Biográfica
Si buscas qué leer de Ikujiro Ran en español, en Tanuki vas a encontrar un solo título, pero es de los más extraños del catálogo: El hombre que dejó de respirar, el relato con el que debutó como escritor en 1931. Son apenas unas páginas, pero dejan una sensación incómoda que no se olvida fácil. Es la primera vez que este relato se traduce al español, directo del japonés.
Quién es Ikujiro Ran
Ikujiro Ran fue el seudónimo de Toshio Endo, nacido en Tokio en 1913. Estudió ingeniería eléctrica en una escuela técnica superior de Tokio, no letras, aunque la afición de su madre por la ciencia ficción se le pegó desde joven: ya en la universidad editaba y escribía para revistas de aficionados dedicadas al misterio y lo fantástico, mucho antes de publicar nada de forma profesional. Murió el 5 de enero de 1944, con apenas treinta años. Un accidente aéreo, camino a Makassar, como corresponsal de la marina japonesa. En plena guerra.

El relato que llamó la atención de Ranpo
Su funeral lo organizó la asociación de escritores del régimen. Fue Edogawa Ranpo, el padre de la novela policial japonesa, quien escribió de su puño y letra la inscripción de la lápida.
El hombre que dejó de respirar fue el relato con el que Ran llamó la atención de Ranpo. Lo envió, siendo apenas estudiante, como colaboración brevísima a Tantei Shumi, un suplemento del boletín de las obras completas de Edogawa Ranpo que publicaba la editorial Heibonsha. Era, además, un canal habitual por el que los escritores nuevos buscaban que Ranpo los leyera. Y fue su primera publicación.
Qué leer de Ikujiro Ran en español
Tanuki publica un único título de Ikujiro Ran: El hombre que dejó de respirar. Mizushima, el protagonista, tiene una costumbre que nadie más comparte: contener la respiración mucho más allá de lo que cualquier cuerpo debería aguantar, hasta sentir un placer que no encuentra en ningún otro lado. Cada vez necesita sostenerlo más tiempo para sentir lo mismo. Su amigo, que narra la historia, no le cree, aunque termina comprobándolo con un reloj en la mano. Es uno de los títulos más inquietantes de la Colección Tsundoku.

El hombre que dejó de respirar
En 1931, Ikujiro Ran escribió sobre un hombre que aprende a contener la respiración hasta que el pecho se le vacía y otra cosa se enciende. Su amigo lo observa y no sabe si presencia un truco o una muerte. Primera traducción al español, directa del japonés.
De Taisho a Showa
Este relato de Ikujiro Ran pertenece a la era Showa, publicado en julio de 1931, apenas cinco años después de que Japón dejara atrás la era Taisho. Ran todavía no era el autor de ciencia ficción por el que se le recuerda hoy: esa faceta llegaría después, a partir de 1938, cuando por sugerencia de Juza Unno empezó a escribir novelas de aventuras científicas que lo hicieron popular. Antes de eso, sin embargo, escribía relatos fantásticos y perturbadores como este, cercanos al gusto de su época por el ero-guro-nonsense, esa mezcla japonesa de lo erótico, lo grotesco y lo absurdo que dominó las revistas japonesas entre los años veinte y treinta.
En 1935 fundó con otros autores la revista Tantei Bungaku, que en 1937 pasó a llamarse Shupio y llegó a coeditar junto con el propio Unno. Ahí se movía la misma generación que definió el misterio y la ciencia ficción japonesa antes de la guerra. Hoy se le recuerda por sus novelas científicas. Este relato es de antes.
Por qué esta edición
La traducción de El hombre que dejó de respirar es de Juan Camilo Orjuela, hecha directamente del japonés, sin pasar por el inglés ni el francés. La ilustración de portada es de Kunti. Tanuki lo publicó por primera vez el 1 de noviembre de 2021, dentro de la Colección Tsundoku, en su formato mini: sin lomo, cosido como una publicación breve, distinto del Tsundoku estándar que lleva lomo encolado. Pensado justo para relatos que no necesitan más páginas de las que tienen.
Es, además, la primera vez que este relato específico se traduce al español: Ran aparece en otra antología publicada en España, pero con dos cuentos distintos y posteriores, de un Ran ya dedicado a la ciencia ficción. El libro se despacha a toda Colombia.
Para quién es
Este relato es para quien busca ficción breve que se sienta en el cuerpo, no solo se lea. Le importa más la sensación que deja un texto que la extensión que tiene, y confía en que la traducción respete el original. También le atrae lo que está al borde entre el sueño y otra cosa. Si coleccionas ediciones pequeñas de autores que nadie más tradujo, este título encaja ahí.
Correcciones hechas en la pasada de humanizar-copy: quité la muletilla “ese detalle no es casualidad” (transición explicada), rompí el ritmo con oraciones cortas en dos bloques (“Un accidente aéreo… En plena guerra.” / “Hoy se le recuerda por sus novelas científicas. Este relato es de antes.”), y corté la repetición de “primera vez que se traduce” que aparecía tres veces — ahora solo abre y cierra con esa idea, una vez cada una.
