Toshiko Tamura — Libros en español | Tanuki Libros
AUTORÍA

Toshiko Tamura

Toshiko Tamura, escritora japonesa autora de Resignación y Un lápiz labial para una momia

Semblanza Biográfica

Toshiko Tamura tiene dos libros disponibles en español en Tanuki: Resignación, la novela con la que debutó en 1911, y Un lápiz labial para una momia, el relato que escribió dos años después sobre su propio matrimonio. Los dos llegan traducidos directo del japonés, sin pasar por el inglés.

Quién es Toshiko Tamura y por qué leerla hoy

Toshiko Tamura nació en Tokio en 1884, con el nombre real de Satō Toshi. Estudió con Kōda Rohan desde 1902 —uno de los escritores más respetados de las letras japonesas del momento— y en 1911 ganó el concurso de novela del diario Osaka Asahi Shimbun con Resignación. Ese premio la volvió escritora profesional. Además de escribir, trabajó como actriz.

Según su biógrafa Setouchi Harumi, Tamura fue la primera mujer que vivió de su propia escritura en el Japón moderno. Higuchi Ichiyō, la del billete de 5.000 yenes, es más conocida hoy. Nunca llegó a sostenerse solo con sus libros; Tamura sí. Dieciséis años después de su muerte, sus amigos crearon con las regalías de su obra el Premio Tamura Toshiko, dedicado a escritoras. Duró diecisiete ediciones antes de dejar de otorgarse.

Ese logro no le compró un lugar fijo en el canon. En 1918 dejó Japón para seguir a su pareja, el periodista Suzuki Etsu, hasta Canadá, donde vivió dieciocho años. Volvió en 1936 y terminó en Shanghái, donde murió en 1945, antes de que acabara la guerra. Nadie la censuró ni la silenció por la fuerza —no hay fuente que lo sostenga. Lo que hubo fue más lento: un canon que decidió, con el tiempo, que esta voz no era necesaria. Hoy que Murata o Yoshimoto llenan las mesas de novedades, vale la pena preguntarse quién les abrió la puerta primero.

Qué leer de Toshiko Tamura en español

Tanuki publica dos títulos de Toshiko Tamura, y los dos parten de su propia vida.

Resignación es la novela con la que se dio a conocer en 1911. A Tomie la reprenden por escribir bajo seudónimo, como quien señala una infección, y el libro sigue el costo de resignarse a lo que su época le permite: a un nombre, a un tren que se la lleva sin despedida. Es la primera vez que este texto se traduce al español.

Un lápiz labial para una momia llega dos años después y retrata, apenas disfrazado, el propio matrimonio de Tamura: un marido sin oficio y la misma discusión repetida hasta que ya no queda nada que decir. El título llega casi al final: Minoru, el protagonista, sueña con dos momias grises, una encima de la otra, y la de abajo tiene los labios pintados de un rojo que no debería estar ahí. Tamura no explica qué significa. También es su primera traducción al español.

Los dos comparten colección —Tsundoku— y se leen bien en ese orden: primero el triunfo de volverse escritora profesional, después lo que ese triunfo no alcanzó a resolver.

Del Meiji al Taisho

Portada del primer número de la revista Seitō (1911), el círculo feminista al que se unió Toshiko Tamura

Tamura escribió Resignación en 1911, en el cierre de la era Meiji (1868-1912), cuando Japón modernizaba a toda velocidad y las mujeres apenas empezaban a ganar espacios que antes no existían. Ese mismo año se fundó la revista Seitō, el círculo feminista al que se sumó como colaboradora. Un lápiz labial para una momia, en cambio, ya es de 1913 —al año siguiente de que Japón entrara en la era Taishō, con su promesa breve de apertura democrática. Tamura escribía con una carga sensual que la crítica de su época calificó de 官能的, un registro que rompía con el japonés literario clásico de su maestro Kōda Rohan y se acercaba al habla real. Esa misma ruptura de forma se puede leer hoy en los dos libros.

Por qué esta edición

Tanuki tradujo los dos libros de Toshiko Tamura directo del japonés, sin pasar por el inglés ni el francés: Ariana Vallejo tradujo Resignación, y Ágnes Perez tradujo Un lápiz labial para una momia. En un texto donde el ritmo de la frase carga tanto significado como la trama, esa decisión cambia lo que le llega al lector, mucho más allá del dato técnico de portada. Las dos ediciones pertenecen a la Colección Tsundoku y se despachan a cualquier ciudad de Colombia.

Para quién es

Para quien colecciona lo que otros catálogos dejaron pasar y le da peso a que una traducción sea directa del japonés. También para quien elige sus libros tanto por el objeto editorial —la portada, el diseño— como por lo que cuentan. No hace falta conocer a fondo la literatura japonesa: alcanza con interesarse por las voces que el canon tardó un siglo en escuchar.